La relación entre la tanatología y la terapia, pretende dar sentido a la muerte y crear consciencia de que, para que una persona resuelva los conflictos que le causó alguna pérdida tiene que pasar por un proceso de duelo y sobre todo hacer consciencia de las emociones que le causó tal situación de tal manera que pueda vivir un proceso adecuado y saludable, física, emocional y mentalmente hablando (Behar, 2003).
Este tipo de terapia puede tener diferentes enfoques teóricos base. Pero en cuanto a su carácter tanatológico se propone cuidas más allá de curar.
Es decir, ayuda a los pacientes a disminuir el sufrimiento por medio de los cuidados paliativos (en el caso de enfermedades terminales) y puede trabajar también con las familias de los pacientes durante procesos de enfermedad y de muerte, así como en los duelos y la restructuración necesaria para la familia. Ayudándoles a reencontrar el sentido de su existencia y respetando su marco de valores y creencias.
